En el entorno de Nordelta, Casa Carpinchos se presenta como una composición de volúmenes puros y tensiones estructurales que definen una imagen contemporánea y precisa. La vivienda se organiza a partir de una gran doble altura que articula el espacio central, donde la luz y las transparencias estructuran la experiencia cotidiana. En planta baja se desarrolla el ámbito público, con un estar-comedor de proporciones amplias, una cocina integrada con isla, un playroom y un estudio que completan la flexibilidad del nivel. En el piso superior, los cuatro dormitorios conforman un conjunto más íntimo, desde donde las visuales y la luz natural refuerzan la relación con el entorno. La casa propone un equilibrio entre masa y transparencia, donde el hormigón, el vidrio y la geometría construyen una identidad sobria, clara y atemporal..